El cáncer colorrectal es el tipo de cáncer que ocurre en el colon o recto. También se llama cáncer del colon. Como demuestra el dibujo, el colon es el intestino grueso. El recto es la porción situada entre el colon y el ano.

Cuando se detecta en una etapa inicial, el cáncer del colon es tratable. Generalmente, el cáncer colorrectal comienza con pólipos, o crecimiento en la mucosa del intestino. Solo algunos tipos de pólipos son cancerosos, pero el hecho de haber tenido pólipos aumenta la probabilidad en el futuro de tener cáncer en esa zona del intestino.

El cáncer del colon afecta por igual a hombres y mujeres de todas las razas y orígines étnicos. Generalmente afecta a personas desde los 50 años en adelante; pero puede ocurrir a cualquier edad. En hombres y mujeres, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer detectado con mayor frecuencia en los Estados Unidos.

El cáncer del colon es la segunda causa de muerte por cáncer en los Estados Unidos; pero no tiene que ser así. Si las personas que tienen 50 años o más se hiciese regularmente las pruebas de detección; hasta un 80% de esas muertes por cáncer colorrectal podrían ser prevenidas.

Los exámenes de detección reducen el riesgo y salvan vidas. Estos exámenes pueden detectar pólipos precancerosos, crecimientos anormales en el colon o recto, de tal manera que pueden ser extraídos antes de que se conviertan en cáncer Estos exámenes también pueden detectar el cáncer colrrectal en una fase inicial cuando el tratamiento frecuentemente conduce a la curación.

Factores de riesgo y prevención

Las causas exactas del cáncer colorrectal no son conocidas. Pero es claro que el cáncer del colon no es contagioso. Muchos estudios han demostrado que existe una serie de factores que incrementan el riesgo de que se desarrolle el cáncer colorrectal.

Los factores de riesgo conocidos incluyen:

  • Edad: El cáncer colorrectal ocurre más frecuentemente en aquellas personas de cincuenta años o más, aunque, esto no significa que no pueda afectar a personas más jóvenes.
  • Pólipos colorectales: Pólipos son crecimientos anormales de tejido en el colon o el recto. Son comunes en personas de 50 años o más. La mayoría de pólipos no son cancerosos, pero ciertos tipos se pueden convertir en cáncer. El encontrar y extraer pólipos puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer colorectal.
  • Antecendentes familiares de cáncer colorrectal: Familiares cercanos (padres, hermanos o hijos) de una persona con historia de cáncer colorrectal pueden tener más riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Si hay varios familiares cercanos con historia de cáncer colorectal, el riesgo es más alto.
  • Historial médico personal: Un individuo que ya ha tenido cáncer colorrectal puede desarrollar el cáncer por segunda vez. También, mujeres que hayan tenido cáncer del útero (endometrio), ovario o mamas; tienen un  riesgo más alto de desarrollar cáncer colorrecta;.
  • Colitis ulcerosa o Enfermedad de Crohn: Un individuo que haya tenido por varios años un problema que cause inflamación del colon (como Colitis ulcerosa o Enfermedad de Crohn) tiene un riesgo mayor  de desarrollar el cáncer colorrectal.
  • Dieta: Estudios sugieren que dietas altas en grasas (especialmente grasa de animales) y bajas en calcio, ácido fólico y fibra pueden incrementar el riesgo del cáncer colorectal. Algunos también sugieren que personas que consumen pocas frutas y vegetales pueden tener más riesgo. Sin embargo, los resultados de estudios no siempre están de acuerdo y por eso se necesita más investigación para entender como la dieta influye sobre los riesgos de este cáncer.
  • El fumar: Alguien quien fuma puede tener más riesgo de desarrollar pólipos y cáncer colorrectal.

La detección temprana es vital – más del 80% de los casos de cáncer colorectal se pueden prevenir con los exámenes de detección recomendados. A pesar de su alta incidencia, el cáncer colorrectal es uno de los cánceres más detectables, y si se encuentra a tiempo, es uno de los más tratables.

Si usted tiene 50 años o más, un examen para detectar el cáncer del colon podría salvar su vida. Aquí es cómo usted puede ayudarse o ayudar a otros:

  • El cáncer colorectal generalmente comienza en forma de pólipos en el colon o recto. Un pólipo es un crecimiento anormal que no debe estar allí.
  • Con el tiempo, algunos pólipos se pueden convertir en masas cancerosas.
  • Exámenes de detección pueden encontrar los pólipos para que sean extraídos antes de que se conviertan en cáncer.
  • Exámenes de detección también pueden detectar el cáncer colorectal en una etapa inicial. Cuando se encuentra temprano, la oportunidad de curación es buena.

Síntomas del cáncer del colon

El síntoma principal del cáncer colorectal es no tener ningún síntoma. El cáncer colorrectal empieza con pocos, o ningún síntoma. Si usted es una de las persona que presenta síntomas, estos pueden incluir:

  • Cambios en los hábitos de evacuación
  • Diarrea, estreñimiento, vómito
  • Pérdida de peso sin explicación
  • Cansancio constante
  • Sangre (rojo vivo o muy oscura) en las heces
  • Gases frecuentes  con dolor
  • Sensación de llenura y a veces retortijones

Estos síntomas también pueden estar relacionados con otros problemas de salud. Si usted o algún familiar o conocido experimenta cualquier de estos síntomas, hable con su médico. Solo un médico puede determinar por qué usted tiene estos síntomas. Generalmente, en el inicio de este tipo de cáncer no hay dolor. Es importante no esperar hasta que sienta dolor para ver a un médico.

Tratamiento

El tratamiento depende predominantemente de la ubicación del tumor en el colon o recto y en la etapa del cáncer. Tipos de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia, terapia biológica y radioterapia. A veces se pueden combinar diferentes tipos de tratamiento. Los tratamientos del cáncer del colon a veces son diferentes al tratamiento del cáncer del recto.

  • Cirugía – La cirugía es el tratamiento más común para tratar todas las etapas de este cáncer. Aun si el médico extrae todo el cáncer que se ve en el momento de la cirugía, a algunos pacientes se les  ofrece quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para matar cualquier célula cancerosa que podría haber quedado en el área. El tratamiento que se da después de la cirugía es para aumentar la probabilidad de cura al mismo se le denomina terapia adyuvante.
  • Quimioterapia – La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse en forma píldoras o administrarse en el cuerpo a través de una aguja en la vena o en el músculo. Estos dos tipos de quimioterapia se consideran tratamientos sistémicos porque el medicamento entra al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede matar las células cancerosas. Después del tratamiento, se hace una prueba de sangre que indica la cantidad de antígeno carcinoembriónico (una sustancia en la sangre que aumenta cuando el cáncer está presente) para saber si el cáncer ha reaparecido. Puede recomendarse antes o después de la cirugía.
  • Terapia biológica – La terapia biológica es un tratamiento para estimular la capacidad del sistema inmune para luchar contra el cáncer. Se emplean materiales producidos por el cuerpo o elaborados en un laboratorio para, estimular, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. La terapia biológica también se conoce con el nombre de terapia modificadora de la respuesta biológica (BRM, por sus siglas en inglés) o inmunoterapia.
  • Radioterapia – La radioterapia consiste en el uso de rayos X u otros rayos de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede ser externa (utilizando una máquina en el exterior del cuerpo) o interna. La radiación interna consiste en poner radioisótopos (materiales que producen radiación) a través de tubos de plásticos delgados en el área donde se encontró el cáncer. Puede recomendarse antes o después de la cirugía.